La pelea por la bomba

BOMBA

El colmo en una sección anti-explosivos sería que se pelearan por manejar la bomba, bueno acá en esta provincia ocurre.

Por Alberto Martínez

Es que la vuelta de Martín Parvelotti a la Unidad Regional I (explosivos) generó un rechazo que reconoce como decíamos ayer un motivo muy llamativo y es el de que el personal considera que “no tiene aptitud moral para conducirlos”, ver nota "SANTA FE: malestar en explosivos"

Los jefes no se votan

No es común que un jefe estimado por sus subordinados en una franca y productiva relación laboral y hasta humana reciba semejante descalificación; pero como los jefes no se votan sino que los imponen deben muchas veces soportarlos hasta que llega un limite razonable y se desata lo que podríamos denominar una “crisis”.

Aprietes

En este caso y a solo 24 horas de haberse puesto en escena esta situación en particular, Parvelotti reclama verbalmente a su personal que le presenten una nota “solicitando el pase” con el argumento de que el “no estaba para hacerse problemas y que vería quien estaba en condiciones d quedarse o de irse”. Es decir “Tyncho y Carpincho” (al que en Rosario lo encontraban sin cabeza y tenian que ir a buscarlo para trabajar) quiere justificar los pases que ya esta tramitando solicitar a la interventora Muñoz y para ello abusa de su cargo violentando la voluntad de los que pretenden firmen algo bajo cierta coerción.

Tengamos en cuenta que una dependencia como es ano tiene un alto nivel de rotación del personal ya que es muy especifica en la materia.

La bomba

Nos podríamos preguntar: ¿Pero cual es el motivo de semejante cuestión? y allí aparece “La Bomba” que no es ni mas ni menos que un Servicio OSPE (horas extras) que el personal de Explosivos de la URI hace en la ciudad de Recreo en horas francas de servicio y que desde la etapa anterior este jefe quiere que lo hagan personal que esta de guardia (es obvio que para manejar el destino final de los fondos) lo que constituye una maniobra defraudatoria al Estado es decir un delito.

Las pruebas son contundes y se aprecia en un chat de WhatsApp donde así lo planifica cuando tramaba echar a los mismos que hoy quiere fuera de la sección porque sencillamente quiere manejar de manera irregular ese servicio. Es obvio que ese personal se opone y es allí la urgencia de este jefe y del apriete por las notas que mencionábamos.

La segunda

Un detalle no menor es que su esposa (de quien por el momento nos reservaremos los datos) es la encargada del manejo administrativo de esos servicios en toda la unidad regional. ¿Se comprende?

Hasta donde llega esto

¿Las autoridades deben tomar cartas en el asunto y hacer cesar este acoso y violencia laboral o acaso esto que parece una afiebrada actitud individual es una muestra de una corrupción estructural y generalizada?

¿Existen las “cajas negras” en la intervención de Muñoz?

¿La ACP (ex Asuntos Internos) no piensa actuar y entrevistar al personal afectado?

¡Y hay mucho mas!

AMPLIAREMOS

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