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Santa Fe - Es la primera vez en la historia de la policía santafesina, que los trabajadores de la seguridad, sin decirlo, han tomado la decisión de no acatar órdenes de la superioridad. En los hechos, ni el ministro, ni la jefa de la URI tienen el mando de la fuerza.

 

La cantidad de crímenes en la ciudad tiene diversas interpretaciones, cada cual le da una mirada según desde donde esta parado, por lo general la más simplista para el gobierno es que son cuestiones interpersonales, ajustes de cuentas, es "un problema narco" diría el ministro Sain; todas excusas para no hacerse cargo de la inseguridad.

Todos se equivocan, hoy la realidad, más allá de las rencillas interpersonales que provienen del mundo del crimen; se dan en la ciudad de Sant Fe, independientemente de la falta de un plan de seguridad; no hay prevención policial, esta no existe; y no existen precisamente directivas de una jefatura que se encierra a tomar mates para no ver la realidad y obrar en consecuencia.

Muñoz y Ponce sin mando

Los homicidios, los arrebatos, las entraderas, no son solo producto de los delincuentes, sino, de la inacción policial, y esto tiene que ver con algo muy claro, LOS POLICIAS NO QUIEREN TRABAJAR con la dupla que conduce la Unidad Regional Uno, es inaudito, pero es así, y a eso no lo puede remediar el ministro Sain con un discurso del odio contra sus subordinados.

Las manifestaciones de los policías en off son mas que elocuentes; sobre la falta de algún patrullero en una comisaría, dicen, "NO, NO TENEMOS MOVIL, NI QUEREMOS TENERLO, ES PARA PROBLEMAS, ASI QUE CUANTO MENOS COSAS NOS DEN MEJOR, ASI NO NOS COMISIONAN A NINGUN LADO"; es penoso eso, pero es la realidad de la calle.

Otra voz de la Unidad Regional Uno, dijo a este medio periodístico, "MIRA, SI NO TENEMOS GPS Y EL 911 NO NOS COMISIONA, NO VAMOS A NINGUN LADO, CON ESTA GESTION NADA, SI HACEMOS ALGO TERMINAMOS EN CANA, QUE SE MANEJEN".

Este pensamiento se replica en cientos de uniformados; y la verdad preocupa, porque uno quiere seguridad; y que los policías estén en este estadio de bajón anímico, faltos de un liderazgo que los arengue, de alguien en que se reflejen, pone a los santafesinos en peligro.

Nadie puede forzar, lamentablemente, a que los policías quieran o no quieran a un jefe, que sienta mas empatía con uno o con otro; pero cuando esto se traduce en hechos como no acatar órdenes es peligroso; y la fotografía de ello, son los altos niveles de inseguridad, homicidios, robos.

Estamos ante algo invisible, silencioso, que es el desgano policial; el Gobernador debe advertir esto, cuando vos tenes un ministro odiado por el 99 % de la fuerza, y una jefa de regional como Marcela Muñoz que es resistida por más de 3000 policías, es difícil lograr éxitos de gestión; y acá no se trata de que los subalternos elijan el jefe que mejor les calce; sino que se trata de que el gobierno, el ministro, tenga la pericia de colocar en los mandos a alguien con experiencia, liderazgo de conducción y con capacidad de resolver la crisis; todas cosas de la cual la Jefa de la Unidad Regional Uno carece.

Fuente: UTRAPOL

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