Santa Fe - Dos sujetos en moto y armados, se presentaron en el domicilio del oficial y lo amenazaron verbalmente para que cambie su declaración.  PDI custodia el lugar.
 
 
Este miércoles a la noche, dos individuos amenazaron a uno de los policías que participó en la detención de los cuatro oficiales que están acusados de realizar una acción irregular en barrio Barranquitas. 
 
La agresión, que tuvo lugar en barrio Nuevo Horizonte, consistió en la presencia de dos sujetos en moto quienes increparon a este agente y a sus familiares exigiendo que cambie la declaración. 
 
“¡ Te vamos a matar a vos y a tu familia!; dijeron a los gritos. Tras la macabra amenaza verbal, se dieron a la fuga. 
De los atacantes se supo que ambos estaban armados. En cuanto a otras características por el momento no son del todo claras, ya que algunas versiones dan cuenta que habrían estado encapuchados, aunque otros testimonios apuntan lo contrario. 
 
La víctima dio cuenta de lo ocurrido a sus superiores y se realizó la denuncia. El caso fue tomado por la PDI que de inmediato dispuso una custodia en la vivienda del oficial y su familia. 
 
Cabe señalar que los cuatro oficiales fueron imputados por la fiscal Gabriela Arri (del Ministerio Público de la Acusación) por tentativa de robo calificado; allanamiento ilegal; tenencia ilegítima de arma de fuego de guerra y tentativa de falsificación de documento público.
 
El episodio de amenaza será tenido en cuenta por la funcionaria del MPA para la audiencia de medidas cautelares que se realizará este viernes. 
 
No obstante se va a generar una investigación aparte que será encabezada por el doctor Ezequiel Hernández, fiscal titular del área de Violencia Institucional, que depende la Unidad Fiscal de Delitos Complejos.
 
Un buen vecino
 
Este jueves por la mañana en barrio Nuevo Horizonte el aire estaba enrarecido. Quienes residen en la cuadra donde se produjo el incidente no dejaban de ver con asombro la presencia de algunos vehículos policiales.
 
Una camioneta con la inscripción PDI se encontraba estacionada en la zona, a la vez que otros móviles efectuaban tareas de vigilancia disimulada.
 
* “Este muchacho vive acá hace aproximadamente 1 año. Es un excelente vecino. Tanto él como su familia tienen una relación muy cordial con todos los vecinos. Es una lástima que haya ocurrido algo así, porque imagino la intranquilidad que deben estar pasando”, comentó hoy un lugareño en diálogo con El Litoral.
 
Noche de furia
 
Recordemos que todo se originó la madrugada del lunes cuando cuatro policías fueron sorprendidos en medio de una situación irregular en barrio Barranquitas.
 
A los agentes del Comando Radioeléctrico les llamó la atención los movimientos que realizaba una Volkswagen Suran que circulaba por la zona de Iturraspe y terraplén Irigoyen. Tras algunas marchas y contramarchas, la Suran finalmente se quedó estacionada. 
 
Los hombres del Comando aprovecharon entonces para ir a chequear dicho vehículo y ver qué estaba ocurriendo.
Pero ni bien se aproximaron, la sorpresa fue mayúscula. Quien se encontraba al mando de la Suran era un hombre que vestía prendas policiales. Y que de inmediato se identificó como personal policial.
 
Cuando se lo interrogó sobre el motivo de su presencia en el lugar, la respuesta siguió a tono con la situación: “Estamos haciendo un procedimiento”, dijo ante los agentes que no salían de su asombro. Y agregó: “Venimos en persecución de un individuo al que vimos que deambulaba armado y que se ocultó dentro de una vivienda”.
 
Segundos después los agentes del Comando observan que desde un inmueble de la zona salen otros tres hombres, vestidos también con uniformes policiales, con el secuestro de un arma de fuego y un joven al que traían “esposado”. 
 
Las explicaciones dadas por los involucrados no convencieron a sus superiores que comunicaron la situación a la fiscal en turno, con el resultado ya conocido.