Rosario – En medio de una titánica y maratónica carrera por su reelección, el gobernador de la provincia enfreta una de las tormentas mas fuertes en la desastrosa gestión de Maximiliano Pullaro en seguridad que hoy acaba de regalarle un “Togniolli”.
 
Por Alberto Martínez
 
La realidad es mucho mas fuerte que el relato de los medios y asi como se blinda pauta mediante, hay veces que se impone mas fuertemente ante los ojos de una comunidad cada vez mas azorada.
 
Este es el caso del comisario “estrella” del ministro de Inseguridad Maximiliano Pullaro, Alejandro Druetta reciclado hace meses en Jefe de Contra-inteligencia de la Policía de Investigaciones en los papeles aunque todos saben de su rol de cajero del funcionario. 
 
Druetta fue uno de los últimos que transito por la disuelta Dirección General de Control,de Adicciones, otrora Drogas Peligrosas que supo tener un prestigio ganado con creces en la gestión de su fundador el fallecido Comisario General Alfredo De Félix y su correlato en Rosario de la mano de Hugo Baigoria con resonantes investigaciones y casos que permitieron desarticular grandes bandas de comerzcializadores de estupefacientes.
 
Esto fue catapultado por esta gestión de Miguel Lifschiftz que “calladamente” la disolvió e incorporo a la estructura de la Policía de Investigaciones que no supo dar continuidad a esa tradición con escasos y pequeños procedimientos en esa modalidad delictiva en los últimos meses.
 
Muchas son las versiones sobre las actividades de este comisario y su reducido nucleo que lo rodeaba y también sobre la especial “protección” de Pullaro que permitan ademas que3 se manejara por cuenta propia incluso mas allá del control de propio jefe de la PDI el comisario Corbellini.
 
Hoy tanto la oficina como el domicilio particular de Druetta fueron allanadas por fuerzas federales y todo indica que se lo vincula directamente a un conocido narcotraficante Ignacio "Ojito" Actis Caporale que gozaba visiblemente de protección, quizás en ese contexto se encuentre mas razones de estos procedimientos que se han extendido a otros tres domicilios de allegados a su entorno entre ellos me dicen su hermano también miembro de la policía.
 
Todo esto esta precedido de otros escándalos que supieron sepultar mediatamente, pero para recordar podemos señalar el Caso Ascaini que lo denuncia por haberle “metido” en su auto un paquete con cocaína que resulto ser azúcar impalpable y un arma de fuego entre otros. Recordemos que luego se ventilo la relación intima entre Pullaro y la hermana del narco hoy siendo enjuiciado en esta ciudad.
 
Mientras este escándalo transcurre, el principal sostén político de este policía, el ministro de seguridad no aparece y solo ha permitido que desplacen de su cargo a este hombre de su confianza que les traen otro dolor de cabeza.
 
Mientras tanto el gobernador se lleva el peor premio y es tener a “su primer Tognioli” de la gestión. Algo como para no envidiar a su antecesor Bonfatti que tuvo al original.
 
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