Santa Fe - La elección del próximo domingo, seguramente será aleccionadora para el Gobierno provincial; y un llamado de atención para todas las fuerzas políticas; el policía es un trabajador y un ciudadano, y se hartó del maltrato.
 
Por Miguel Orlando Zalazar *
 
Todo tiene un límite, los trabajadores policiales lo expresaron en agosto de 2007, cuando contribuyó a la salida del justicialismo del poder, porque ya no daba para más; porque había mucha presión de funcionarios que solo buscaban apretar más y más y como como frutilla del postre junto a la oposición del momento, sancionaron en el año 2006, la Ley de Personal que aun hoy, da grandes dolores de cabeza a los policías.miguel zalazar
 
Esta es la primera oportunidad que se les presenta a los trabajadores policiales, después de octubre de 2015, para decirle al gobierno del Frente Progresista Cívico y Social que encabeza Miguel LIFSCHITZ, como hay mucha bronca, bronca contenida como nunca antes; porque en el Ministerio de Seguridad que comanda Maximiliano PULLARO, hay una sarta de maleducados, prepotentes, que solo han humillado al personal, los han maltratado; y les han hecho pagar un alto precio en sus carreras.
 
Las urnas serán el canal de comunicación que tendrá el personal policial para con el gobierno; ya que cortaron todo tipo de dialogo institucional; un ministro que disolvió la Comisión de Higiene y Seguridad, que armó un comité paralelo elegido por el mismo, para la compra de uniformes, que nunca llegaron, ni llegaran en el transcurso de este año; porque nadie explica donde esta el dinero.
 
Las urnas le dirán a LIFSCHITZ que su ministro de seguridad lo tuvo y lo tiene engañado; y que es el funcionario mas despreciado por los policías; y que solo se dirigió a los integrantes de la fuerza para decirles que promueve una Ley para que el mismo pueda echarlos en un juicio administrativo sumarísimo, sin derecho a defensa, mientras que sobre los derechos de los policías nada dice. 
 
El domingo a la noche, Miguel LISFCHITZ, se dará cuenta que los policía no pueden ser chivos expiatorios de los altos grados de corrupción que hay en el Ministerio de Seguridad, cuando el mismo, tiene en el gabinete a Ana VIGLIONE, procesada en una causa de narcotrafico por falso testimonio, y donde el discurso de separar ka paja del trigo tiene un limite, los políticos.
 
A LIFSCHITZ le quedan dos años de gobierno; y el deberá decidir, si sigue cometiendo errores, o toma el toro por las astas y cambia el rumbo; los policías son trabajadores y son ciudadanos, que lo entienda de una vez por todas.
 
* (Candidato a concejal Santa Fe) Ademas es Secretario General de UTRAPOL
 
 
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